martes, 19 de marzo de 2024

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 153 - Puente Pacífico - Palermo - 16/03/2024

    Ahh!!! Croquiseros, croquiseros. No es fácil escribir sobre este lugar. Un lugar del cual sus propios vecinos dicen que “no es ni chicha, ni limonada”. Pero ¿por qué? Simplemente, porque Pacífico está dentro del barrio de Palermo y, aunque eso ya lo sabemos, así como también que es uno de sus sub barrios, no es como los otros. No tiene el glamour de Palermo Soho o Palermo Hollywood, sino que se parece más al Once o a Constitución. Y para justificar eso tenemos que contar un poco su historia.
    El puente de Pacífico fue parte de un proceso de modernización que trajo aparejado el ferrocarril en nuestro país. Sobre él transita el Ferrocarril General San Martín. Su primer tramo, que llevaba el nombre Buenos Aires al Pacífico, de ahí el nombre de su estación actual, pertenecía a una empresa de ferrocarriles inglesa que había inaugurado su primer ramal entre Chacabuco y Mercedes, provincia de San Luis, en el año 1884, extendiéndolo en 1888, hasta Buenos Aires. Años después, en 1901, se aprobó la extensión del ramal hasta Retiro, el cual resolvieron hacerlo elevado con motivo de que la zona era altamente transitada por la construcción del Parque 3 de febrero, Bosques de Palermo actualmente, y el Hipódromo, y de esa forma evitaban los pasos a nivel. Así nacieron varios puentes en su recorrido, entre ellos el que nos ocupa hoy que, si bien no es el más largo, es el más significativo. En 1905 se aprobó la construcción de la estación Palermo en la intersección de las Avenidas Santa Fé y la actual Juan B. Justo, en ese entonces solo arroyo Maldonado, con el típico estilo de la arquitectura ferroviaria: estructuras metálicas y ladrillos sin ornamentación. En 1908, la empresa instaló sus oficinas en un edificio del centro que, más tarde, se convertiría, nada más y nada menos que en las Galerías Pacífico. Luego se construyó el terraplén a lo largo del recorrido y el tramo se abrió al público en 1912. A partir de allí su origen fue la terminal de Retiro, ya no Palermo, que se construyó como una estación provisoria, pero asi quedó hasta hoy, aunque no se los puedo garantizar porque nunca la visité. Pacífico se fue llenando de galpones adosados a las vías que, con el tiempo, quedaron obsoletos; la línea sufrió modificaciones, quedaron vías perdidas por anulación de ramales que luego trataron de volver a poner en uso, y el mantenimiento general fue escaso, por no decir inexistente. A eso le debemos sumar las constantes inundaciones del arroyo Maldonado, ya que recién en el año 1929 se comenzó su entubamiento y la posterior construcción de la Av. Juan B. Justo. A pesar de todo, la zona se convirtió en un punto neurálgico a la hora de hablar de transportes, ya que, por allí, además del tren, transitaban muchas líneas de colectivos y el subte de la línea D, que se inauguró en 1940.
    A medida que avanzamos en el siglo, el Puente Pacífico, con su estructura metálica, fue ampliado cuando se ensanchó la Av. Santa Fe, y luego nuevamente en el año 2011 cuando le agregaron dos tramos más; los arcos del viaducto fueron reciclados y los espacios bajo ellos, concesionados para cafeterías, bares y restaurantes; los terrenos y galpones aledaños fueron mejorados y también concesionados a diversas empresas. ¿Quién no visitó el Paseo de la Infanta o el Distrito Arcos? Hoy en Juan B. Justo nace el Metrobus, siguen pasando muchas líneas de colectivos, el subte D circula por abajo y el tren que hoy atraviesa la Ciudad de Buenos Aires desde Retiro llega, a través de otros municipios urbanos, hasta Luján. Tuvo un mejoramiento general en su recorrido, elevando sus vías para abrir once calles y quitando los pasos a nivel. Encontramos el Regimiento de Infantería 1º Patricios, que fue sede del 1º Cuerpo del Ejército entre 1960 y 1984, en la esquina de Av. Luis María Campos y Av. Bullrich, y el shopping unos pasos más allá. También hemos visto la discutida construcción del Parque Lineal Bullrich, sobre la Av. Bullrich, espacio paralelo al terraplén entre las Avenidas Santa Fe y Libertador donde se construyeron gradas, zonas parquizadas, bicisendas y se cambió la iluminación de lo que antiguamente fue un viejo playón para estacionamiento de colectivos. Esa zona se convirtió lentamente en punto de conexión con otros lugares importantes como Plaza Italia, la Sociedad Rural Argentina, el Jardín Botánico y el Zoológico.
    No podemos decir que no hubo evolución en el tiempo, pero Pacífico sigue siendo Pacífico. Sigue sin tener el glamour de otros sub barrios de Palermo. Podríamos decir que es un lugar algo truculento y que caminar por allí, excepto por necesidad, no es agradable. Los negocios están en decadencia, la gente camina apurada, casi sin ver, corriendo para hacer alguna combinación de transportes o para no perder el tren o el subte. No hay grandes negocios que visitar, cafés al paso, bares al paso, comidas al paso. Parece que la modernidad no le afectó en absoluto, no lo hizo mejorar, sino que lo convirtió en un túnel del tiempo, manteniendo su impronta original del 1800. Y de las inundaciones, algunos podemos contar que, hasta hace no mucho tiempo atrás, en lluvias potentes, la ciudad quedaba cortada a la mitad porque seguía rebalsando el arroyo Maldonado, hasta que en el año 2012 se construyeron los aliviadores y ¡voilá!, se acabaron las inundaciones, esperemos que para siempre.
    Llamaría a este lugar un núcleo de diversidades que alberga una cosa en común, la indiferencia de los transeúntes, a los que no les importa el lugar en sí, sino que lo ven solo como un lugar de paso, un lugar de distribución hacia otro lugar. Hoy, luego de dibujar, no los voy a invitar a tomar un cafecito por acá, creo que no hay un lugar que amerite detenerse. Hoy les propongo otra cosa… ¡¡¡huyamos!!!
Sandra Machado

 

Sandro Borghini








Agustin Castiglione 

 






Patricia Zappala

 





Nelida Lanza




Alex Sahores






Mayca Bartolini




Martha Susana Privitelli



Juan San Gil





Cristina Monmany





Chuni Torrassa



Gustavo Colotto



 



Eduardo Liserra



Laura Gerlero






Eleonora Dorrego




Claudio Perez Rey







Marta Prigoshin




Horacio Noni





Maria Ines Salas






Ana Sloninky




Elisa Laferriere





Malvina Fernandez







Sandra Tabera



Marcela Suarez






 




Adhemar Orellana


 




Luis Mesa



 Cesar Malluk



Luiyo Vazquez






Dora Rud






Coco Rasdolsky




Fito Besada



Manuel Dominguez




Eduardo Smudt





Juan Fricia






Verónica Eggers

Esquina. Tráfico, bocinas, caños de escape.
Gente. Gente caminando, en rollers, bicicletas. Para algunos es sábado, para otros da igual.
Sol. Calor. Humedad. Sombra. Brisa. Hormigas grandes y pequeñas. Mosquitos no muchos. Aleluya.
En medio del trajín de una de las esquinas con más movimiento de esta gran ciudad, hay otros que modifican la velocidad de la tarde. Sentados, casi quietos. Visiblemente activos los músculos del cuello y del brazo que esboza lo que el ojo, impregnado de sentidos, observa. 
Esquina. Tránsito.  Ajetreo. 
Un puente verde inglés, un jardín lineal. Torres espejadas, edificios de dudosa inspiración, el tren partiendo o llegando, y en las alturas, la estación. Azul el tren. Los colectivos de todo el abanico de colores que componen el graffitti del paredón. Rojo el hombrecito del semáforo, y los números que marcan el tiempo que queda
Para cruzar
Terminar el dibujo
Para redondear el texto
Repensar el futuro


miércoles, 21 de febrero de 2024

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 152 - Plaza Clemente - Colegiales - 17/02/2024

    La Plaza Clemente se encuentra en el barrio de Colegiales y forma parte de un corredor verde que tenía como objetivo llegar a las 110 hectáreas de nuevos espacios públicos y verdes en la Ciudad. Se inauguró en el año 2019 y fue producto de un trabajo conjunto de los vecinos del barrio con el Gobierno de la Ciudad, una lucha que había comenzado muchos años atrás, en el año 2007, cuando por Ley, la Legislatura Porteña clasificó ese espacio como Urbanización Parque. Incluso en 2013, se lo bautizó Clemente en honor a Caloi, el creador del personaje. Sin embargo, los resultados se demoraron, la plaza era invisible, hasta en algún momento se pensó en reemplazarla por estacionamientos y locales comerciales. Pero gracias a los vecinos, finalmente, hubo final feliz.
    Se ubica en terrenos que estaban abandonados entre las calles Concepción Arenal, Conde, Dorrego y Enrique Martínez y ocupa cerca de 8.000 metros cuadrados. Entre las obras se incluyeron la renovación de las veredas de las calles Martínez y Conde, la nivelación del asfalto de la calle Conde para transformarla en una calle de convivencia, donde transitan los vehículos a una velocidad máxima de 10 km/h, la colocación de placas de granito mencionando hechos importantes del barrio, como su fundación, la población querandí que ocupaba el territorio, la historia de la línea ferroviaria y los avatares de la creación de la plaza. En su interior encontramos áreas de cemento con forma de gotas, cruzadas por calles internas que van conformando diferentes espacios: anfiteatro, vaporizadores, mesas comunitarias, observatorio de mariposas, mesas de ajedrez, juegos de agua. Cuenta con árboles nativos organizados en 3 áreas: el Pastizal, la Selva Marginal, y el Talar, con alrededor de 250 árboles como lapachos, ceibos, anacahuitas, palmeras, pindós y 42.500 herbáceas. Es una plaza accesible e inclusiva al 100%, ya que tiene rampas y planos hápticos legibles al tacto para no videntes, pictogramas para chicos con autismo, juegos para chicos con alguna discapacidad, baldosas podo-táctiles para guiar a no videntes al cruzar las calles y otros.
    Su remodelación estuvo a cargo de la empresa Naku Construcciones, quienes se encargaron de la obra hidráulica del entubamiento subterráneo bajo la calle Conde desde Dorrego a Concepción Arenal, la instalación eléctrica para alumbrado público, la colocación de columnas con artefactos y luminarias Led y el riego por aspersión.
    Y, como si esto fuera poco, además de la Plaza Clemente podemos pasear por este corredor del cual forma parte la plaza. Enfrente, en Conde entre Santos Dumont y Concepción Arenal, tenemos la Plaza Mafalda, en honor a Quino, el creador de la historieta, dividida en 7 sectores que llevan el nombre de sus personajes y atravesada por caminos que forman un Ta-Te-Ti.
    Podemos deleitarnos también con el mural de Frida Kalo, realizado por Campos Jesses, en el que los collares de Frida son cadenas amuradas a la pared. Y sobre la pared del Distrito Audiovisual, vemos murales de famosos artistas callejeros.
    Para culminar nuestro recorrido, vislumbramos el emblema del barrio, el Mercado de Pulgas, un túnel del tiempo bajo un gran tinglado, ubicado en Álvarez Thomas y Dorrego, donde se unen las antigüedades más variadas en su interior, en los puestos de ventas llamados “pulgas”, con sus coloridos murales de su exterior. Allí se encontraba el viejo Mercado Dorrego, que fue inaugurado en 1928 y ocupaba 4 manzanas que habían pertenecido al ferrocarril, limitadas por las calles Dorrego, Concepción Arenal, Zapiola y la Av. Álvarez Thomas. En 1930 pasó a llamarse Mercado Mayorista Dorrego, dependía de la Municipalidad y era el lugar donde los quinteros, en su mayoría de origen italiano, llevaban sus productos, frutas y verduras, para la venta mayorista. Así funcionó hasta diciembre de 1983, cuando se creó el Mercado Central. Pasó entonces al abandono hasta 1996, cuando en un sector del Mercado comenzó a instalarse el Mercado de Pulgas, donde las personas se dedicaban a recolectar lo que la gente rica de la zona desechaba para luego venderlo a otros que lo necesitaran, bajo el lema “Nada se tira, todo sirve, todo se transforma”. En él hay orden y desorden, caos y organización, pero la variedad es su impronta.
    Y así recorrimos este lugar. Uno donde seguramente hay mucho más para ver y disfrutar: nuevas construcciones o remodelaciones de antiguos espacios que hoy se adaptan a nuestra época; nuevos sectores de esparcimiento, como los cafecitos o restaurantes repartidos por la zona o nuevos espacios verdes que oxigenan nuestra ciudad.
    Ay… croquiseros, croquiseros. Cuanto hemos visto y dibujado en todos estos años. Es una experiencia interminable porque a lo largo de los días, meses o años todo se va transformando y evolucionando, algunas cosas para bien y otras no tanto, pero no por eso dejan de ser importantes, ni maravillosas. ¿Y que haremos después de dibujar? Ajá!!! La pregunta del millón. Podemos tomar fresco bajo un árbol de las áreas verdes contemplando a Mafalda o a Clemente, o comprar una vieja tabla de planchar, un cartel pintado, un buzón, una lámpara, una joya antigua o cualquier otra cosa en el Mercado de Pulgas, o… tomar nuestro habitual cafecito en algún bar del nuevo polo gastronómico que se está formando en la zona. Pienso y pienso, pero no me decido... así que no sé, será donde la tarde nos lleve.

Sandra Machado




GABY TERZANO



CESAR ROBLES


SANDRA TABERA


MARIA CATALINA ALBERTO (MAYCA)


THIBAULT DUVAL



CHRISTINE KITSOS


HORACIO NONI



CLAUDIO PEREZ REY





MARITA SALAS




ELEONORA DORREGO



SONIA PESAJOVICH



EDUARDO LISERRA




SANDRO BORGHINI





ANA SLONINSKY



RICARDO GERSBACH





VICTORIA BRAUNSTEIN




JUAN SAN GIL




CESAR MURGA




PATRICIA AMODEI




ELISA LAFERRIERE




MARCELA SUÁREZ



CÉSAR MALLUK



ADHEMAR ORELLANA RIOJA




VERÓNICA EGGERS
Un grupo charla animadamente 
Mientras dibuja, pinta, colorea
Recuerdos, comentarios, risas
Alguien pone delante suyo, a unos treinta centímetros 
Un lápiz, a modo de referencia 
Asiente y vuelve a arremeter
En su block, contra esa esquina
Donde ella y sólo ella ve lo que ve
Y lo define en trazos seguros 
A través de una mirada tímida 
Apoyada en anteojos que resbalan sobre una nariz
Justo arriba de una boca que sonríe.

Es una tarde cálida a la que la brisa transforma en amable
Amigas poniéndose al día
En un banco de madera despintada
Perros de todas las razas 
Llevan de paseo a sus dueños
Una joven yendo a la parada de colectivos
Al pasar por el grupo de artistas
Se detiene en seco y mila la escena
Como si hubiera aterrizado en Marte
Observa sin saberse observada
Camina unos pasos más
Y vuelve a pararse
Puede que quiera saber
Y no se anime a preguntar.
La parada se llena de gente
Cuando llega el micro Suben sin prisa y sin pausa
Por la puerta de atrás 
Baja una joven pareja
Que, tomada de la mano
Se detiene en un beso.
No hay ruido
Ni silencio 
Sí movimiento constante 
En esta tarde veraniega
Donde las mariposas revolotean sobre las flores
Y un nene en puntas de pie
Estira la mano para tocarlas.

Hay días difíciles 
Donde las palabras brotan como emociones 
Fluyen y encuentran su cauce.
Hay días amables 
En los que las palabras se esconden
Las frases se traban
Y pierden la posibilidad 
De comenzar con gracia 
Y deslizar.

Pero así como los ojos
Se ayudan de las manos
Para reinventar la belleza de un rincón de la ciudad
Acá, en una suma de letras
Intento nombrar 
Los pequeños instantes
Que llenan de vida
Nuestra existencia