Si nos remontamos a la fundación de Buenos Aires, cuando
Juan de Garay hizo el reparto de tierras, las del actual barrio de Saavedra,
ubicado en el límite de la capital, formaban parte de lo que se llamaba Pago de
Monte Grande. Esas tierras fueron pasando de mano en mano hasta que fueron
compradas por Pedro Medrano de la Vega, esposo de Victoriana de Cabrera y
Saavedra. El barrio tenía elevaciones, con lomas y barrancas, y era atravesado
por un arroyo, al que llamaron Medrano en honor al propietario, que formaba un
lago en el actual Parque Saavedra, para luego seguir su camino hacia el Río de
la Plata. Hoy se encuentra entubado y corre por debajo del boulevard García del
Río. A Luis María Saavedra, sobrino de Cornelio Saavedra, esas tierras le
llegaron por herencia, a las que sumó otras que fue comprando a distintos
propietarios hasta llegar a las 350 hectáreas, parte en capital y parte en
provincia de Buenos Aires. En 1870, donde hoy se encuentra el Parque General
Paz, pegado a la Av. General Paz, construyó su estancia de estilo italianizante,
propio de las familias pudientes de la época.
Por la misma época, el empresario y hacendado Florencio
Núñez había adquirido tierras en la actual zona norte de Belgrano, formando una
sociedad comercial con otros propietarios para su posterior loteo. La sociedad
Núñez y Cía. fue adquiriendo más hectáreas, en aquel entonces del Partido de
Belgrano, hasta que, en 1873, por acta de creación oficial, fundaron el Barrio
de Saavedra, conjuntamente con el de Núñez, uno de los 48 barrios oficiales de la
Ciudad. Asi comenzó el loteo del barrio y la apertura de calles.
Pero recién en 1891 el barrio tomó auge y comenzaron a
asentarse las familias con la construcción de la estación Luis María Saavedra
del Ferrocarril Central, hoy Línea Mitre, en terrenos donados por Saavedra. Con
la integración de los pueblos periféricos al tejido de la ciudad se instalaron
galpones, depósitos, pulperías y fábricas, los cuales le fueron dando al barrio
un carácter rústico. Pero más tarde, a partir de mediados del s. XX, tomó su
impronta de barrio residencial. Luis María Saavedra murió en el año 1900 y en
el año 1936 sus tierras fueron expropiadas por la Municipalidad para la
realización de un parque público, el Parque Saavedra, en las tierras del lado
de Capital. Sin embargo, su estancia, ubicada en lo que es hoy el Parque
General Paz, aunque modificada e incluso mutilada, fue convertida en el Museo
Cornelio Saavedra, en honor al presidente de la Primera Junta. Abrió sus
puertas en 1921 como Museo Municipal y luego en 1942 tomó el nombre de Cornelio
Saavedra.
Este barrio limita con el de Núñez, Coglhan, Villa Urquiza y
la Av. General Paz y tiene en su interior tres sub-barrios no oficiales: el
Barrio presidente Mitre, el Barrio presidente Roque Sáenz Peña y el Barrio
Residencial Cornelio Saavedra, el cual nos ocupa hoy.
El Barrio Residencial Cornelio Saavedra se encuentra ubicado
entre el Parque Saavedra, el Parque General Paz, la Av. Crisólogo Larralde y la
Av. General Paz. Debido a que fue construido durante la primera presidencia de Juan
Perón, el barrio llevaba su nombre que fue cambiado luego de su derrocamiento.
En 1947 el estado se propuso construir viviendas siguiendo el modelo de
“ciudades jardín” ideado por el urbanista británico Ebenezer Howard, en rechazo
al apilamiento de las viviendas de las familias de los trabajadores de las
ciudades industriales europeas. La Fundación Eva Perón financió y diseñó el
proyecto y el Banco Hipotecario otorgó los créditos a sus futuros ocupantes,
inaugurando el barrio en 1949. Si bien estaba destinado a militares y
sindicalistas, fue entregado a trabajadores y algunas casas fueron a manos de
empleados públicos. Se construyeron 428 chalets de estilo californiano: casas
blancas, techos de tejas coloniales a dos aguas, jardín delantero y patios o
jardines traseros, cercos vivos o de mampostería y madera, y cochera. El
trazado de sus calles es circular, las cuales convergen en el Parque Mujica, en
su centro, y consta de 25 manzanas. Partió de un diseño novedoso y un concepto
social de la época: las migraciones del interior a la capital que marcaban la
necesidad de vivienda obrera, el incentivo de la casa propia y el progreso
económico, todos lineamientos identificados con el gobierno del momento. La
idea original era que fuera un barrio que se autoabasteciera por lo cual en su
interior se construyó un centro comercial, farmacia, cine, estación de
servicio, la Escuela Nº 19 Naciones Unidas y la iglesia católica San Juan el
Precursor, en su centro geográfico. Luego del golpe de estado del ´55 las
familias que no tenían las cuotas de sus créditos al día debieron entregar las
casas, que salieron rápidamente a la venta. Implicó un gran cambio ya que, poco
a poco, la clase social de sus habitantes se transformó en clase media
acomodada. Con el tiempo las casas fueron ampliadas y modernizadas, perdiendo
un poco su impronta original, aumentando su valor comercial, y convirtiendo al
barrio en uno de los más cotizados, cuyas casas llegan a costar hasta un millón
de dólares, sobre todo por estar rodeado de espacios verdes y conservar su
carácter tranquilo y residencial.
Un lugar más por conocer, uno de esos rincones porteños que
escapan al paso del tiempo. Barrio de tango, donde vivió Goyeneche, barrio
donde hubo malevos y trifulcas y hoy es un oasis dentro de la ciudad por su
tranquilidad y su calidad de vida. Así que prepárense para dibujar y mejor que
no se les ocurra cantar, a ver si vienen los malevos y se arma la trifulca.
Sandra Machado
SANDRA MACHADO
MARIA CATALINA ALBERTO
NELIDA LANZA
EDUARDO LISERRA
MARTA PRIGOSIN
CLAUDIO PEREZ REY
GUSTAVO COLOTTO
RUBEN CIPOLLA
ANA SLONINSKY
PATRICIA AMODEI
HORACIO NONI
FITO BESADA

SILVIA POVEDA
MARITA SALAS
IRINA FALIK
CESAR MURGA
ELEONORA DORREGO
MONO GERSBACH
MANUEL DOMINGUEZ
CESAR MALLUK
MONICA VENTURI
CHUNI TORRASA
LAURA GERLERO
SUSANA OVIEDO
IGNACIO OLANO
GABY TERZANO
LAURA VACS
VICTORIA BRAUNSTEIN
CRISTINA MONMANY
ADRIANA PEDRAGLIO
COCO RASDOLSKY
MARCELA SUAREZ
CARLOS FORD
OSCAR HERNANDEZ
BETINA RAGNI
DIEGO ESCARRA
ELISA LAFERRERE
JUAN FRICIA
ALEX SAHORES
MARTA PRIVITELLI
VERÓNICA EGGERS
Llego al barrio.
Suena a regreso del exilio.
Pero no.
Entonces
Llego a la convocatoria
Saavedra. Barrio parque.
Se respira verde, luz, suave brisa.
Frente a la iglesia
Mezclados entre los feriantes
Nuestros admiradores de la belleza
De las formas, contornos, ángulos, equilibrio.
Equilibrio. Voy a volver a esa palabra
Así como también entraré luego en la iglesia.
Saludo. Es parte del ritual
Y de la alegría del encuentro.
Una tarde preciosa realmente
Primaveral
Y al atractivo del paseo
Se suma esta presencia
Que despierta miradas, asombro, preguntas.
Que despierta.
Despliego mi banquito al lado de un arbusto
A lo lejos la música entusiasta
De un grupo que entrena.
No me combina con las otras sensaciones.
Contrarresto con Bach, en el altavoz de mi teléfono
Pajaritos y cotorras le compiten.
Bach se hubiera dado por vencido
Pero yo no.
Soy mujer. Vengo de una familia especial
Que habita un país no apto para la flojedad de espíritu.
Subo el volumen.
Los gimnastas se dan ánimo gritando.
Lo bien que hacen.
Que no decaiga
Hay que estar fuerte.
También se respira disfrute, encuentro
En las caminatas y charlas
En quienes se deslizan en bicicleta
En el nene, que de la mano de su mamá, abraza una pelota.
Volviendo al equilibrio
Me da por pensar en todo lo que hacemos
Por no perderlo.
La naturaleza y el arte ayudan
Y la compañía, por cierto.
Gracias