martes, 21 de mayo de 2024

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 155 - Barrio Los Perales - Mataderos - 18/05/2024

    El barrio de Mataderos se encuentra en el límite oeste de la Ciudad de Buenos Aires. Un barrio que en sus comienzos se llamaba Nueva Chicago, haciendo alusión a una ciudad de los Estados Unidos dedicada a la industria de la carne. En el año 1889 se coloca la piedra fundamental de los nuevos mataderos que desplazarían a los tradicionales Corrales Viejos de Parque Patricios. Y, poco a poco, alrededor de esas nuevas instalaciones, comenzó a formarse el barrio, cuya población viviría de una nueva fuente de trabajo. Al principio solo se dedicaban a la matanza de vacunos, pero a partir del siglo XX, también ovinos y porcinos, para consumo interno y para exportación.
    A lo largo de la historia y por diferentes motivos, nuestro país recibió fuertes oleadas migratorias. Pero, a partir de 1929, con la crisis mundial generada por la Gran Depresión económica, la inmigración proveniente de Europa y otros destinos de ultramar se redujeron drásticamente. Por el contrario, la proveniente de países limítrofes y del interior del país hacia nuestra ciudad aumentaron exponencialmente. Fue así como el tema de la vivienda, postergado desde hacía mucho tiempo atrás, se convirtió en un grave problema social pendiente de solución.
    En las elecciones del año 1946, el peronismo llegó al poder en el marco de la posguerra. Y en el año 1949 la Constitución Nacional ubicó en el centro del orden jurídico a la persona humana y enfatizó las obligaciones del estado en materia de derechos sociales. Asi surge un extenso plan de vivienda social, dentro del cual se incluye la construcción de 9 complejos de viviendas entre los que encontramos al “Barrio Los Perales”. La creación de la ley 13.512 de Propiedad Horizontal en el año 1948 terminó de cerrar el marco legal al permitir la subdivisión en propiedad horizontal de los edificios.
    Dentro de estas políticas de vivienda existían dos corrientes: la tradicional y la vanguardista. La primera consistía en la construcción de casas unifamiliares o chalets; y la segunda, inspirada en teorías urbanísticas alemanas, produjo los clásicos barrios de monoblocks. Asi es el Barrio los Perales. Un complejo de 1068 departamentos distribuidos en 45 monoblocks de tres pisos comunicados por escaleras, insertados en una parquización de exuberante arboleda y equipado con escuela, biblioteca, negocios, juegos, polideportivo y capilla. Se encuentra ubicado en la Av. Eva Perón y Lisandro de la Torre, enfrente del Mercado y de la cancha del Club Nueva Chicago y cerca del ex frigorífico Lisandro de la Torre, hoy Laboratorios Roemmers. Está construido en hormigón armado y cerramientos de mampostería pintados de blanco, sencillo, sin ornamento de ninguna clase, ni balcones. La piedra fundamental fue colocada en septiembre del año 1947 y fue finalizado en 1949. Conjuntamente con el barrio fue inaugurada al Escuela justicialista, que impartía enseñanza primaria a los niños del barrio y a los de la villa Nº15, vecina al complejo.
    Luego de la Revolución Libertadora, que derrocó el gobierno de Perón, entre anécdotas infundadas y discriminación hacia sus ocupantes, el barrio cambió de nombre por Barrio Manuel Dorrego, y la escuela, por Roma. Y en el año 2008 la Legislatura de la Ciudad reglamentó un Plan de Puesta en Valor del barrio, el cual se encontraba en mal estado de mantenimiento, cuyo cumplimiento fue bastante complejo y discutido. Posteriormente, en el año 2013, le fue devuelto su nombre a Barrio Los Perales ya que lo vecinos reclamaban identidad con su nombre original.
    Épocas convulsas, antes y ahora, nada nuevo en nuestro país. Todas ellas han dejado huellas, que para bien o para mal, están allí contándonos nuestra historia. Y el Barrio Los Perales no es la excepción. Así que, una vez más, haremos nuestro trabajo y visitaremos este lugar con identidad propia para dibujar y llevarlo en nuestra memoria.

Sandra Machado


 Niño de 10 años, habitante del barrio


Sonia Pesajovich















Betina Ragni






Carlos Saenz








Coco Rasdolsky





Claudio Perez Rey















Diego Escarra








Eduardo Liserra




Gabriel Maidana















Daniel Ortiz





Gustavo Colotto












Horacio Noni


















Irina Fallik












Laura Vacs













Sandro Borghini
















Malvina Fernandez













Manuel Dominguez

















Marcela Suarez
















Marita Salas
















Martin Groba
















Eleonora Dorrego




Juan Fricia




Patricia Amodei















Ruben Cipolla


 



Victoria Braunstein


Oscar Hernandez



                               
                               













Verónica Eggers
Tarde de frío y mosquitos 
Frío y mosquitos que atraviesan la ropa
Pero no desaniman
Porque no son el centro de la escena.
En la zona sur de la ciudad 
Lo humilde empata con lo privilegiado
Hermosa escala.
Aprendo una palabra, un concepto 
Que menciona al sol, el aire entre las viviendas,
Mucho verde.
Acurrucada en el auto
Con jazz de fondo
Y mi gemela al lado, dibujando
Guardo un registro de esta nueva expedición

domingo, 21 de abril de 2024

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 154 - Terraza del Centro de Convenciones - Recoleta - 20/04/2024

    No sé para ustedes, pero para mí, la mayoría de las veces, ser Croquiseros implica dibujar a nivel urbano, es decir, sentada, parada, o en alguna posición sumamente incómoda al nivel de la vereda, y haciendo equilibrio con mis elementos de dibujo. Y allí empiezo con los puntos de fuga, la línea de horizonte, lo que veo por arriba y por debajo de ella, las luces, las sombras y las personas. Claro que eso me pasa a mí porque no soy una eximia dibujante, pero esa es mi experiencia. Cuando veo a los que están más duchos en la materia quedo admirada de lo fácil que lo hacen parecer. También, normalmente, primero escribo el texto de la salida que nos espera, googleando o buscando en alguno de mis archivos ocultos y secretos, y después visito el lugar. Hoy hice todo al revés. ¿Por qué?
    Porque señores croquiseros… se han vuelto tan insaciables que ¡¡ahora quieren volar!! y no se les ocurrió mejor idea que dibujar desde una terraza. ¡¡Noooo!! ¡¡Se imaginarán a donde se me fueron los puntos de fuga!!
    Hoy estuve en la Terraza del Nuevo Centro de Convenciones de Recoleta, junto con una de mis hijas y mi perro. En un día gris feriado, bastante inhóspito, por cierto, nos entregamos los tres a la invasión de mosquitos que nos esperaba con tal de darles el gusto a ustedes, sí a ustedes. Nos costó encontrarlo, reconozco que si fusionarlo con el paisaje era uno de sus cometidos está muy bien logrado. El edificio se integra, se pierde, se difumina entre el verde y el gris. Sin embargo, allí está. Un complejo de 18.000 metros cuadrados inaugurado en el año 2017, ubicado sobre la Avenida Figueroa Alcorta al 2099 y construido por el estudio del Arquitecto Minond, ganador del Concurso en su momento. Cuenta con una Sala Plenaria para 5000 personas, salas menores, oficinas, restaurant, estacionamiento, y su objetivo principal fue poner a la Ciudad de Buenos Aires a la altura de las principales ciudades del mundo a la hora de realizar eventos, convenciones, y exposiciones a nivel internacional. Por ello, la arquitectura moderna, la calidad edilicia y arquitectónica, la eficiencia energética y la sustentabilidad son parte de él. Un lugar accesible desde todos los puntos de la ciudad y que fue soterrado para liberar la superficie y generar una extensa área de esparcimiento.
    Primero bajamos hasta alcanzar su acceso y luego subimos por las extensas rampas hacia la terraza. Cuál fue mi sorpresa cuando desde allí pude ver gran parte de los lugares que en algún momento hemos visitado, aunque con otra perspectiva. Me puse de frente a la Facultad de Derecho y comencé a girar 360 grados hacia la derecha. Aquí les cuento lo que vi:
Aparecieron las vías del Ferrocarril Mitre, que van desde la Estación Retiro a zona norte, y por detrás el Barrio 31, que fue motivo de otra de nuestras salidas, una virtual. Se ven tanto las casas viejas y originales del barrio como así también las nuevas que hizo el GCBA hace pocos años y, entre ambas, el Ministerio de Educación de la Ciudad, podría decirse, a modo de nexo.
    Si seguimos girando aparecen, a lo lejos, las torres de Puerto Madero, hiper modernas, super altísimas, aunque parezcan chiquitas por la distancia. Un poco más y allí está el Hotel Sheraton, que quedó un poco antiguo y petiso al lado de las torres de la zona de las Catalinas que lo respaldan, todas vidriadas, todas imponentes, todas kilométricas. Si bajamos la vista encontramos el Parque Thays, donde antiguamente estaba el ItalPark, un parque de 4 hectáreas lleno de esculturas de artistas de renombre como Fernando Botero, Marta Minujín, Alejo Afani, Nestor Basterretxea, rematado por la torre de agua del complejo de Ferrocarriles y, un poquito más allá, por el MARQ. Paralelo a él, la Avenida del Libertador viene hacia nosotros desde el sur, aturullada de autos que aceleran con la onda verde de los semáforos. Si miramos directo hacia la vereda de enfrente, aparecen en sucesión los clásicos edificios de la zona de recoleta, casi todos de una altura similar. Y cuando terminan y doblan, en la esquina de la calle Eduardo Schiaffino, asoma la cúpula del Palais de Glace, la subida de la Avenida Alvear con el Centro Cultural Recoleta en su lateral y al fondo el Cementerio de la Recoleta. Un poco a la distancia, más a la derecha, perdida entre los árboles, podemos ver la pequeña cúpula de la Iglesia del Pilar y las rojas agujas del que fuera el viejo asilo. Vamos bajando hacia la barranca de la Plaza Intendente Alvear, con la feria artesanal prácticamente oculta entre los árboles al verla desde arriba. Cruzamos a Plaza Francia y si continuamos vemos el Parque Mitre y la Plaza Evita, donde se asoma la Biblioteca Nacional por encima de las grandes arboledas, todas diseñadas por Carlos Thays con especies autóctonas que hasta el día de hoy nos deslumbran.
    Pero el verde no termina allí, sino que lo más importante está al completar nuestro giro. Vemos la Plaza de las Naciones Unidas con la Floralis Genérica, a la cual hace poco, lamentablemente, casi se la lleva el viento y la lluvia, que forma parte de la integración de este complejo que fue construido bajo tierra, justamente, para mantener la unión con la Plaza Federativa del Brasil, sobre la que se encuentra la entrada al complejo 3.25 metros hacia abajo, y el Parque Thays que se arma por arriba con senderos, lomadas, miradores y áreas de descanso.
    Achuradas por los moquitos, huimos hacia nuestro nuevo destino. Cruzamos el puente sobre la Avenida del Libertador. Hoy no fue un café, fue una terrible hamburguesa con papas fritas en un boliche al lado de La Biela. Pero mi misión fue cumplida. Nos vemos el sábado en cuestión y como dice la canción de Domenico Modugno: ¡Vo… la… re… ! ¡oh!... ¡oh!...
 Sandra Machado 



CARLOS SAENZ







GUSTAVO COLOTTO






MARTA PRIGOSHIN





LUIS MARCELINI





EDUARDO LISERRA 





SANDRA TABERA






MARIA CATALINA ALBERTO






NELIDA LANZA






MARIANO MANIKIS 







FITO BESADA




CLAUDIO PEREZ REY 




DIEGO ESCARRÁ





DELIA CORDONE





MARTHA SUSANA PRIVITELLI





ANAMARIA SLONINSKY





CHUNI TORRASSA






ELEONORA DORREGO






JUAN SAN GIL






HORACIO NONI 






LAURA VACS







ADRIANA PEDRAGLIO





SANDRO BORGHINI





MARCELA SUAREZ









CESAR MURGA







MANUEL DOMINGUEZ




ISAAC RASDOLSKY





JUAN FRICIA






VICTORIA BRAUNSTEIN





ADHEMAR RIOJA







DORA RUD






GABRIEL MAIDANA




CESAR MALLUK




EDUARDO SMUDT



OSCAR HERNANDEZ