sábado, 20 de diciembre de 2025

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 174 - Barrio Emilio Mitre - 13/12/2025

El Barrio Emilio Mitre es uno de los “barrios no oficiales” de la ciudad. Está dentro del barrio oficial Parque Chacabuco, que a su vez tomó su nombre… del Parque Chacabuco. Sí, sí: un barrio dentro del barrio que está al lado del parque que le dio nombre al otro barrio. ¡Un trabalenguas!
Al volar el viejo polvorín del sur de la ciudad, en el año 1803, lo mudaron a la zona sur de lo que hoy es el Parque Chacabuco. La antigua calle “Del Polvorín” —hoy Emilio Mitre—, unía el Camino Real —hoy Rivadavia— con sus instalaciones y se convirtió en el camino obligatorio para llevar pólvora y municiones a las tropas asentadas en Buenos Aires, lo que la convirtió en una vía altamente transitada. A finales del siglo XIX el polvorín pasó a llamarse “Fábrica Nacional de Pólvora”, pero en 1898 lo cerraron —no voló como decían las malas leguas—, porque retrasaba el crecimiento de la zona. Cuando el Gobierno Nacional vendió los terrenos a la Municipalidad, en 1905, decidió convertir esas tierras en un parque público alrededor del cual pudiera crecer un barrio. Por supuesto que para su diseño contrataron al genio paisajista, Carlos Thays, que le puso su sello no escaso de detalles.  En nuestra Salida Nº116 – 9 virtual, les cuento su historia.
Más adelante, en 1915, la falta de vivienda obrera llevó a crear, la Comisión de Casas Baratas, que impulsó los primeros barrios para trabajadores. La Municipalidad, a través de la Compañía de Construcciones Modernas, construyó barrios que se caracterizaban por manzanas angostas y alargadas —las famosas “casitas tallarín”— con pasajes tranquilos, casas blancas con jardines y mucha calma. Así surgió el Barrio Emilio Mitre, inaugurado en el año 1923, con lotes que medían 8,66 x 8,66 y que fue destinado a empleados del Banco Municipal.
Está delimitado por la Avenida Asamblea y las calles Zuviría, Del Barco Centenera y Emilio Mitre y sus pasajes llevan nombres que parecen sacados de libros de filosofía, recordando el iluminismo —en auge en el siglo XIX—, como “De las Ciencias”, “De las Artes”, “Del Comercio”, “De las Garantías”. El barrio siguió el modelo de ciudad jardín inglés de principios del siglo XX, con mezcla de estilos —Tudor, detalles Gregorianos, toques italianos—, siempre entre árboles y jardines.
Adentro encontramos la biblioteca Estanislao Del Campo, inaugurada en 1945 con un patrimonio de 9000 obras de filosofía, economía y política. Cerró en 1990 por refacciones que, con muchos problemas de por medio, recién volvió a abrir en 2002. Su patrimonio aumentó a 16.000 títulos, que entre soporte papel y electrónico, cubre todos los gustos. Su fachada blanca mantiene el estilo original de las casas del Pasaje de las Artes al 2200. Y un poco más allá, casi cayéndose del límite, está la Parroquia Santa Isabel de Hungría, inaugurada en 1942, obra de los arquitectos Ackerman y Nettelrodt, sencilla, de una sola planta, rodeada con vitrales coloridos y con una torre campanario independiente.
Pero el tiempo no perdona. Muchas casas fueron remodeladas por los nuevos ocupantes, dejando de lado su arquitectura original, y la autopista 25 de mayo hizo lo suyo, volando sobre el barrio y cortando al Parque Chacabuco en dos. Se perdieron visuales, llevándose parte del diseño del parque y cambiando la fisonomía del barrio. La remodelación del parque implicó el retiro de la gran cantidad de las estatuas que había en él, algunas de las cuales fueron reubicadas, otras regresaron en muy mal estado o fueron víctimas del vandalismo y, de algunas otras… no se supo más.
Aun así, la memoria colectiva sigue viva: en las fábricas que nacieron en el barrio como la de las galletitas “El Orden”, los dulces “La Gioconda”, las estufas “Volcán”; también la “Royal”, que luego se convirtió en el “Shopping Unión”; en los grandes Mercados hoy ausentes; en los personajes ilustres como Piazzola, o el Gato Barbieri; y hasta por escenarios de películas de taquilla como la casa de “Grande Pá”, los interiores del “Hijo de la Novia” o la calesita de “Quiero llenarme de ti”. Y claro, por los Croquiseros Urbanos, esos héroes anónimos del lápiz que —según dice la IA—, hacen famoso cada barrio que visitan.
Y así, casi sin darnos cuenta… ¡se nos fue el año! Cuando volvamos a vernos será 2026. ¿Qué nos traerá el próximo año? No tengo ni idea. Pero de lo que estoy segura es de que nos encontrará con lápiz en mano listos para dibujar o… firmar autógrafos. ¿Quién sabe?    
Sandra Machado



                                                                  Juan Carlos San Gil              



Laura Gerlero





                                                                  Victoria Braunstein
Silvia Poveda


Susana Oviedo


Ruben Cipolla

Pat Amodei




Nélida Lanza


Marita Salas


Gustavo Colotto




Horacio Noni




Eduardo Liserra
Eleonora Dorrego






Sandro Borghini




Diego Escarrá


Cristina Monmany






Carlos Sáenz




Adrián Muiño


Adriana Pedraglio


Gaby Terzano






Carlos  Ford


Lucia Abbate


María  Catalina Alberto




Adhemar O. Rioja






Elisa Laferriere



Dora  Rud