domingo, 16 de junio de 2019

Croquiseros Urbanos Bs. As - Salida Nº99 – Parroquia de Santa Adela - 15/06/19

Cuenta la historia que, hasta principios del siglo XX, existía al costado de la actual Av. Luis María Campos, una quinta llamada Las Cañitas, limitada en el otro lado por la actual Av. del Libertador. Esa quinta le dio el nombre al “Camino de las Cañitas o Camino del Bajo”, por donde transitaban las carretas, con diferentes cargamentos, hacia el norte. Recordemos que, en esa época, la zona era de corralones donde se guardaban carretas, carros lecheros y caballos, ya que la mayoría de los productos se vendían a domicilio, por sus calles empedradas y algunas de tierra.  Ese Camino de las Cañitas, posteriormente se convirtió en la actual Av. Luis María Campos por Ordenanza del año 1914. Cuando esa y otras quintas fueron loteadas, comenzó la construcción de monoblocks para militares, se instaló el Campo de Polo y junto con ellos, nació la Iglesia Santa Adela, la que comenzó a edificarse en 1937 y se bendijo en 1940. Fue impulsada por el cardenal Santiago Luis Copello con la colaboración de Eliza Udaondo, hermana del escritor e historiador Enrique Udaondo y quien la solventó en honor a su madre Adela. Su erección permitió que la feligresía, no tuviese que trasladarse a las iglesias vecinas de San Benito o la Castrense. El terreno donde se construyó fue, originalmente, castrense, habiéndose cedido la mitad de él al arzobispado de Bs. As, el cual normalmente, se utilizaba para canchas de fútbol y escenarios de circos.
Junto con San Isidro Labrador, tienen el mismo estilo neocolonial. Construida por el Arq. Carlos Massa, su fachada es blanca con molduras en ocre, que continúan en el interior de la iglesia. Una sola torre la corona, con campanario de doble abertura en cada costado, con 2 campanas, cuyo mecanismo original fue cambiado por uno eléctrico.
En su fachada principal, nos recibe un enorme e imponente portal en, cuya parte superior, vemos una imagen de la Virgen de Ntra. Sra. de Luján, a continuación y hacia arriba, un vitral del Sagrado Corazón de Jesús y a modo de remate una placa que indica el año de su construcción. Al entrar nos encontramos con tres naves centrales, aunque dos de ellas terminan casi al comenzar. La nave central se separa de las laterales por arcos de medio punto sostenidos por gruesos pilares, que se prolongan hasta el techo. El techo es de cañón corrido y al llegar al crucero se duplica la altura. Y el coro está rodeado de vitrales geométricos, al igual que las puertas y que el confesionario, de la época de la construcción de la iglesia, realizado en bajo relieve y también rodeado de vitrales.
La iglesia sufrió modificaciones, cuando se cumplieron 1000 años de la muerte de Santa Adela, entre las cuales se incluye el piso de mármol. Pero, los bancos son de 1940, al igual que gran parte de su iluminación, la cual fue luego mejorada con reflectores y otras luces. 
Hoy su emplazamiento ha cambiado, ya que no solo la rodea el pavimento, sino que el barrio se ha convertido en un polo gastronómico y comercial muy importante, con la aparición de restaurantes, cafés y el Solar de la Abadía.
Y nuevamente nos encontraremos recorriendo este lugar, cargado de historia, con nuestros lápices, papeles y tintas, para dejar en claro que fue, es y será una parte de Buenos Aires. Nos vemos…. como siempre al finalizar, en algún cafecito de por allí.
Arq. Sandra Machado


 Marìa Catalina Alberto



                   
                                                     
  Silvia Alvarez Bello


 Carlos Sàenz




 Irina Falik
                                                 
                                                   
  Victoria Braunstein




Susana Oviedo



Magdalena Eggers



Sandro Borghini



Dora Rud



Chuni Torrassa


Oscar Hernandez












domingo, 19 de mayo de 2019

Croquiseros Urbanos Bs. As - Salida Nº98 – Colegio Nacional de Buenos Aires - 18/05/19

En 1654, el Cabildo Nacional le encomendó a los jesuitas, atender la educación nacional. Se instalaron entonces, en el año 1661, en el solar que luego se llamaría “La manzana de las luces”, delimitada por las actuales calles Bolívar, Moreno, Perú y Alsina, fundando el entonces Colegio de San Ignacio, el cual conoció a lo largo del tiempo, momentos de auge y decadencia. En la misma manzana se encontraban, la Iglesia San Ignacio, el antiguo edificio de la Universidad de Bs. As., el primer teatro, el primer museo. Es por eso que en año 1821, el periódico Argos denomina a esa manzana “de las Luces”, porque allí se encontraban instituciones, todas, de carácter cultural.
 Luego de que los jesuitas fueran expulsados, fue conociendo, en consonancia con los sucesivos regímenes políticos, muchos cambios de orientación ideológica, clausuras, refundaciones y cambios de denominación. En 1863, Mitre lo denominó Colegio Nacional Bs. As. y pasó a ser propiedad del estado. A principios de siglo fue demolido el viejo colegio y se construyó el nuevo, pasando a ser en 1943, Monumento Nacional.
En 1906, fue proyectado por Norberto Maillart, autor también del Correo y el Palacio de Justicia. La construcción comenzó en 1911, a cargo de Zacarías Marioni, pero en 1915 la GEOPÉ se hizo cargo de la misma, hasta su inauguración en 1938.
Su estilo predominante es academicista francés y se destaca el techo a mansarda, la imponente fachada con galería, la escalinata de mármol y los amplios claustros de techos altos en el interior. Cuenta con 3 pisos, más subsuelo a medio nivel y mansarda. Su Aula Magna está inspirada en la Sala principal de la Ópera de Paris y está equipada con un órgano de 3600 tubos. Tiene una importante biblioteca de más de 100.000 volúmenes, una de las hemerotecas mejor equipada y en la terraza, un observatorio con telescopio. Su superficie total es de alrededor de 30.000 m2, de planta simétrica con patios internos. Cuenta con natatorio, gabinetes diversos, salón de actos, campo de deportes y microcine. Otro campo de deportes se encuentra en Puerto Madero.
En él estudiaron muchas personalidades, Mariano Moreno, Cornelio Saavedra, Juan José Paso, Manuel Belgrano y muchas otras más, entre ellas Miguel Cané, que fue pupilo en la institución. En su libro Juvenilia, relata muchas de sus vivencias en el lugar.
Y sabías que… cuenta la leyenda que los estudiantes, cuando no asistían a clases, se escondían en los antiguos túneles que corren bajo la escuela, y que eran parte de la vieja Buenos Aires colonial, lugar donde abundaban roedores. Surge así la expresión “los chicos se hacen la rata”.
Y como siempre, allí estaremos. Vayamos preparando lápiz y papel, plumas y tintas, pinceles y acuarelas, que nos espera otro pedacito de Buenos Aires. Así que… a no hacerse la rata y a dibujar!!!!
Arq. Sandra Machado


César Robles




Juan Aiello






Rodrigo Broquetas




Victoria Braunstein





Sandra Massazza





Hernán Reyes







Oscar Hernández






Eleonora Dorrego





María Catalina Alberto




Diego Escarrá





Irina Fallik





Rubén Cipolla




Horacio Noni







Carlos Saenz





Silvia Alvarez Bello





Juan Fricia





Gustavo Colotto





Gaby Terzano





Anabel Insaurralde




Ricardo Gersbach




Manuel Dominguez





Fito Besada



Gonzalo Violante




Patricia Amodei




Alex Sahores







Susana Oviedo





        Adhemar Orellana Rioja




Sonia Pesajovich





Sandra Machado





Liliana Slutzky




Cristina Monmany 





Delia Cordone de Parera




Ángela Brazzano




César Malluk





Dora Rud 





Mónica Verduri






María Silvia Cáceres Monié






Patricia Álvarez




Elisa Laferriere



Eduardo Smudt


Fede Tessa




Marina Medina