domingo, 28 de enero de 2024

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 151 - Parque Centenario 2 - Caballito - 13/01/2024

    Cuando hablamos del centro de la Ciudad, yo por lo menos, en lo primero que pienso es en el obelisco, la avenida Corrientes, la zona bancaria, la Plaza de Mayo. ¡¡¡Nada más errado, ese no es el centro!!!!
    En el año 1821, una veleta de latón con forma de caballito de una vieja pulpería, rescatada de un barco ballenero hundido, que miraba desde arriba en la esquina de Avenida Rivadavia y Emilio Mitre, a orillas del antiguo Camino Real, le pondría nombre al barrio de Caballito. Un barrio de quintas de la sociedad de clase alta que se trasladaba a ellas desde el centro de la ciudad para pasar sus vacaciones. Un barrio que se convertiría en el centro geográfico porteño y que progresaría con rapidez con la llegada del ferrocarril y la instalación de la estación que llevaría su nombre. Ese barrio sería el elegido por nuestros próceres para la creación de un Parque que hoy es motivo de nuestra salida. El Parque Centenario, de doce hectáreas de superficie, rodeado por las avenidas Diaz Vélez, Patricias Argentinas, Leopoldo Marechal y Ángel Gallardo se convirtió en pulmón verde de nuestra Ciudad.
    A medida que avanzaba el poblado desaparecían las quintas y en esa época intermedia, en el año 1898, la Municipalidad adquirió los terrenos de la Quinta Piñeiro para la construcción del Parque del Oeste. Era una zona de potreros y hornos de ladrillos, pero cuando se planeó la realización del Parque Centenario, con motivo del centenario de la Revolución de Mayo, se pensó en un parque de lujo porque el proyecto original era inaugurarlo en 1910, algo que lamentablemente no sucedió porque los trámites se fueron demorando y recién el 14 de mayo de 1909 el Consejo Deliberante autorizó el proyecto a cargo del arquitecto paisajista Carlos Thays, en ese entonces, director de Paseos de la Ciudad. No llegó a terminarlo para la fecha por lo cual, se inauguró sin ningún acto oficial, en 1920.
    En sus alrededores y en su interior, a lo largo del tiempo fueron surgiendo diferentes edificios. En 1927, el Instituto Zoonosis Luis Pasteur, obra del Arq. Beretervide, que consta de seis pabellones. Edificio de formas puras que conserva elementos de la arquitectura clásica como la simetría y las proporciones de los aventanamientos. En 1931, el anfiteatro realizado en madera para que toque la Banda Municipal. En 1937 el mástil, monumento más emblemático donde aún, las escuelas del barrio celebran el Día de la Bandera y realizan la Promesa de Lealtad. También en 1937 se inauguró el Museo de Ciencias Naturales, construido de acuerdo a los cánones arquitectónicos museológicos vigentes en esa época, es decir, que es uno de los pocos museos argentinos que cuenta con un edificio concebido para su función específica. El actual es un tercio del proyecto original y sus detalles decorativos están basados en la flora y fauna autóctonas, destacándose los búhos como símbolo de sabiduría y las arañas con sus telas. En 1944, el edificio de la Asociación Argentina de Amigos de la Astronomía con el observatorio más importante de la Ciudad. En 1953, el anfiteatro pasó a llamarse Eva Perón, pero terminó siendo quemado luego de la Revolución Libertadora, sin embargo, fue construido otro nuevo en el año 2009 que también lleva su nombre, a espaldas del Museo, con una capacidad para dos mil personas, seis camarines y uno de los escenarios más grandes de la ciudad. En 1980 se colocaron juegos y senderos y se construyó el lago artificial de una hectárea de superficie y, en su interior, una isla biológica que alberga varias especies de aves, además de patos y gansos. Entre los años 2006 y 2007, ante su mal estado general, se hicieron trabajos de mantenimiento de diferente envergadura y puesta en valor y en al año 2012, la Ciudad lo declaró Jardín Histórico para, finalmente, en el año 2013, además de parquización, colocación de luminarias y equipos de gimnasia, ampliar la reja exterior, dejando algunas postas aeróbicas en la parte exterior. También podemos encontrar fuentes y variadas esculturas esparcidas en su recorrido. Conviven en él una infinita variedad de flores y plantas: rosas, jazmines, prímulas, como asi también, plátanos, palos borrachos y un ceibo, además del mburucuyá, especie nativa del Río de la Plata y que podemos encontrar en otros países de Sudamérica. Los árboles más altos son araucarias y tipas y entre todos alojan dieciocho especies de aves. Ofrece infinidad de actividades culturales y de esparcimiento además de la Feria de libros usados y la Feria de Artesanías, los fines de semana.
    En la periferia cuenta con una importante infraestructura de salud, ya que además del Instituto Zoonosis, encontramos el Hospital Durand, en la antigua Quinta Ezpeleta, cuya construcción estuvo a cargo del Ing. Buschiazzo; el Hospital de Oncología Madame Curie, inaugurado en 1931, proyecto del Arq. Vautier y obra del Arq. O´Seeger; la Clínica San Camilo inaugurada en 1961; y el Hospital Naval, obra de los Arquitectos Clorindo Testa, Lacarra y Genoud, un edificio de estilo postmoderno que brinda una imagen de un barco de guerra con sus ventanas redondas y el tanque en la parte superior que parece una torre de control.
    Pleno verano en Buenos Aires, temperaturas elevadas, pero bajo su extensa y variada arboleda podremos cobijarnos para refrescar nuestros cuerpitos acalorados. Podríamos caminar, correr, hacer ejercicios, tomar sol, hacer un picnic, ver un espectáculo en el anfiteatro, andar en bici, visitar la feria… pero… sshhh! No se lo digan a los Croquiseros Urbanos porque ellos van a dibujar. 

Sandra Machado


 MARIA SANDRA TABERA


NELIDA LANZA



DIEGO ESCARRA



CLAUDIO PEREZ REY




HORACIO NONI







ELEONORA DORREGO



CARLOS SAENZ




RICARDO GERSBACH





MARIA CATALINA ALBERTO





GUSTAVO COLOTTO




VICTORIA BRAUNSTEIN

AGUSTIN CASTIGLIONE





ANA SLONINSKY






JUAN SAN GIL
 

                                            



LAURA VACS
IRINA FALLIK


                                              


RODOLFO BESADA


MANUEL DOMINGUEZ


SANDRO BORGHINI








CESAR ROBLES

EDUARDO LISERRA


                                         



PAT AMODEI

EDUARDO SMUDT


MARITA SALAS



ADRIANA PEDRAGLIO


GABRIEL BELAGARDI

STELLA DOTTI



MALVINA FERNANDEZ




MARIA ISABEL ROMERO


CRIS MONMANY


SILVIA ALVAREZ BELLO


GRA SERÓ MANTERO


LEO FERRETTI


ELISA LAFERRIERE



DORA RUD




LUIYO VAZQUEZ





CESAR MALUK



CARLOS FORD


MONICA VERDURI





OSCAR HERNANDEZ






MARCELA SUÁREZ




































domingo, 17 de diciembre de 2023

Croquiseros Urbanos Bs. As. - Salida Nº 150 - Palacio de Aguas Corrientes - Balvanera - 16/12/2023


    
Desde la fundación de Buenos Aires las epidemias siempre estuvieron presentes en la ciudad. La primera fue de sarampión en el año 1685. En ese entonces la ciudad estaba atravesada por arroyos que terminaban en la barranca del Río de la Plata, no existía sistema de saneamiento, ni acciones de higienización que impidieran que fueran focos infecciosos y propagaran enfermedades. Con la creación del Virreinato se tomaron las primeras medidas, entre ellas, la prohibición de la circulación de carretas en la ciudad, los primeros desagües y el empedrado de las calles, pero con pocos resultados. A pesar de todo, durante el s. XIX la Gran Aldea se transformó en la metrópoli más importante de América Latina debido a la actividad comercial y a la inmigración, sin embargo, el sistema sanitario no estuvo a la altura. Las epidemias de cólera y fiebre amarilla diezmaron la población, se paralizaron las actividades comerciales, se creó un ferrocarril para transportar los féretros y nació el cementerio de Chacarita. Además, un tercio de la población dejó el sur de la ciudad para trasladarse al norte en busca de aires más sanos. Recién entonces se comenzó a pensar en un sistema sanitario. Se creó la Comisión de Obras de Salubridad y se realizaron las primeras obras, que resultaron primitivas y escasas: el primer sistema de agua corriente, de pocos metros; el primer reservorio de agua; la planta de purificación de agua en Recoleta y luego la de Palermo; hasta que a finales del s. XIX se inauguró el Palacio de Aguas Corrientes como muestra de modernidad, civilización y progreso de una Ciudad que quería estar a la altura de las más importantes del mundo. 
    Es una de las obras más icónicas de Buenos Aires y símbolo de la Belle Époque porteña. Ejemplo de arquitectura ecléctica, albergaba en su interior 12 depósitos de agua para el abastecimiento de la ciudad, con capacidad para 72 millones de litros, sostenidos por una mega estructura de hierro fundido construida en Bélgica y compuesta de 180 columnas. Ocupa una manzana entera comprendida entre la Av. Córdoba y las calles Riobamba, Ayacucho y Viamonte, en el barrio de Balvanera. Las fachadas están revestidas de 170.000 piezas de terracota y 130.000 ladrillos esmaltados traídos en barco desde Inglaterra y los Países Bajos. Los ventanales son de cedro de Paraguay y el techo de pizarra traído de Francia. A su alrededor se encuentran las esculturas de los 14 escudos de las provincias de ese entonces, el de la Nación y el de la Ciudad de Bs. As. Su ornamentación se compone de pilastras, cornisas, columnas, arquillos, balaustres, paneles con motivos vegetales de vivos colores, copones y adornos. Su construcción demandó siete años, desde 1887 hasta 1894, y estuvo a cargo del ingeniero y arquitecto sueco Olaf Boye y el arquitecto noruego Carlos Nystromer bajo un proyecto del ingeniero John Bateman. Consta de una planta cuadrada de 90 metros de lado y 20 metros de altura, con cuatro torres salientes en las esquinas, al igual que la entrada que también sobresale y remata en una cúpula. Funcionó como potabilizador de agua hasta 1978 cuando se lo convirtió en Archivo Histórico de Planos donde se encuentran 2.600.000 planos de instalaciones, Biblioteca, Museo de Aguas y de la Historia Sanitaria y oficinas. En 1989 se lo declaró Monumento Histórico Nacional.
    Frente a él, formando un polo de edificios fastuosos del s. XIX, podemos encontrar, en la esquina de Ayacucho y Av. Córdoba, el edificio de la ex Caja de Jubilaciones y Pensiones, hoy instituto de Enseñanza Superior “Alicia Moreau de Justo” realizado en 1874, en estilo neoclásico, por el arquitecto José Estévez Goldar, importante arquitecto de Bs. As del siglo XIX. Enfrente, la Escuela Superior en Lenguas Vivas Roque Saénz Peña, creada en 1874, pero mudada a su sede definitiva en 1880 a la manzana rodeada por las calles Ayacucho, Riobamba, Paraguay y Av. Córdoba, construida por el arquitecto Bunge en estilo Tudor, el preferido para los edificios educativos de la época y declarada Monumento Histórico en el año 1975. Y sobre la calle Ayacucho, entre Tucumán y Viamonte, está el Colegio de La Salle, de estilo renacentista, construido en 1898 por la empresa Emanuele Domenighetti bajo la dirección del Hermano Damián, declarado Monumento Histórico en el año 2008.
    ¡Nuestra última salida del año! ¡Cuántos hermosos lugares recorridos! ¡Cuántas nuevas experiencias vividas! ¡Cuántas historias nuevas aprendidas! ¡Cuántos compañeros nuevos! Y cuantos que ya no están físicamente, pero que siempre tendrán un lugar en nuestro corazón y nuestro recuerdo. ¡Brindo por todos nosotros, por este grupo maravilloso que inspira siempre! ¡Por otro año más de Croquiseros Urbanos de Buenos Aires! ¡Feliz 2024!
Sandra Machado





EDUARDO LISERRA






SANDRO BORGHINI








LUIS MARCELLINI





HORACIO NONI






ANA SLONINSKY






MARITA SALAS





EDGARDO MINOND






RICARDO GERSBACH





GABY TERZANO





CHUNI TORRASSA







ELEONORA DORREGO







GUILLERMO DI RENZO
 





CARLOS SAENZ







VICTORIA BRAUNSTEIN







CESAR MURGA






MARIA ISABEL ROMERO








MARIA CATALINA ALBERTO






NELIDA LANZA






MALVINA FERNANDEZ






DORA RUD








PATRICIA AMODEI






CLAUDIO PEREZ REY



VERÓNICA EGGERS

Amenaza, dudas
Dibujaremos bajo la lluvia 
Dibujaremos bajo el sol.
Tiempo cambiante
Voy, no voy
Hay una leve promesa
Y nos animamos.
Así es la vida
Una leve promesa 
Nos sirve de combustible
Nos da una base
Donde pararnos, sostenernos
Y proyectar acción, deseo, esperanza. 
Una tarde agobiante
Diciembre, humedad, calor, fiestas
Una vez más
Lápices, pinceles, hojas, miradas
Y la promesa cumplida
De seguir garabateando la vida
Porque de eso se trata
Atravesando climas e incertidumbres 
La vida vas aprendiendo a vivirla
Mientras estas viva